
Llegada a Pekín y primer contacto
La llegada a China merece hacerse sin prisas. Al aterrizar, tendrás preparado el traslado al hotel para que solo tengas que instalarte y descansar. Si todavía te quedan ganas de salir, puedes dar un paseo corto por Wangfujing, Sanlitun o algún hutong cercano. Hoy no hay que cumplir una lista: basta con empezar a mirar Pekín, dejar que el cuerpo se adapte al horario y disfrutar de esa primera sensación de estar, por fin, en China.



