
Llegada a Shanghái
El viaje empieza en Shanghái, una ciudad fácil para ese primer aterrizaje en China. Tendrás preparado el traslado al hotel y el resto del día queda libre para instalarte y descansar. Si todavía hay energía, puedes pasear por el barrio, acercarte al casco antiguo o esperar al atardecer para ver El Bund. No queremos llenar la primera tarde: basta con salir, mirar alrededor y empezar a sentir que el viaje ya ha comenzado.






